31 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - DECIMOCTAVO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DECIMOCTAVO:  

Cuaderno literario de Miguel
La locura de ser razonable

Se bajó del coche rojo dando un portazo. No sé el motivo, pero un fuerza inexplicable me mueve a ello. Tengo la inaudita fatalidad de repartir amor allá donde voy, aunque algunas chicas no entienden qué es el sentimiento de sensatez que produce el desenfreno amoroso. Una borrachera de cordura invade al amante no hay sensatez mayor que la de frenesí apasionado. No hay mejor templanza que la de quien olvida sus límites y se entrega por completo a los placeres de la carne. Allí en medio del altar mayor y vestida de lagarterana solía deleitar a los curas y beatos on extraños bailes y ritmos qe más parecía demoníacas que de esta tierra. ¡Santo Dios nos tenga en la gloria!, decía las piadosas. ¡Viva la revolución decían los anarquistas!Y él, entre dos bandos, no sabía cómo decidirse. En realidad, la política no le interesaba. Lo que le gustaba era ver la televisón. Adoraba la televisión. Podía pasar varias horas sin levantarse del silón mirando el dichoso aparato. ¿qué tendría que pasar para que lo dejaras estar? ¿No es mejor volver atrás? ¡No! Eso nunca. Eso sería terrible, horrible, espantoso. Eso sería no quiero ni decirlo, mejor queda en secreto así, guardado en el paladar, cómdo, escondido a todos, solo para mí y así seguirá hasta que me canse y decida que va a ser de otra manera. (hay una apágina que no encaja)
Final alternativo:
¡No! Eso nunca. Eso sería terrible, horrible, espantoso. Eso sería no quiero ni pensarlo... ¿otra oportunidad? ¿Para qué? ¿Para joderla? ¿O para decir “qué mala suerte tengo”? La suerte nunca fue cosa mía. Le daba vueltas y vueltas como a la incansable peonza. Al final, la cagaría. Mejor no usarla, yo prefiero los dados.

II Jornada Literaria - 1 de abril - DECIMOSÉPTIMO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DECIMOSÉPTIMO: 

Cuaderno literario de Gil Gamés
La fecundidad de los paquidermos

Es sabido que la tasa de fecundidad de los elefantes es la tercera parte del índice de natalidad humano en los años posteriores a una guerra. También es de conocimiento general que los animales no piensan. Eso creía yo hasta el día en el que viajé por primera vez al pueblo de mi abuela, me llamó la atencón el color de las cosas y el sentimiento de soledad que se desparrama de aquel lugar apacible, perdido en el sur profundo. Me habían contado muchas anécdotas sobre aquel lugar, de las cuales me creía la mitad. En el fondo nadia podía ser tan horrible. Así que decidió no creer nada y comprobar las cosas por sí mismo. Siempre he creído en la experiencia, pero en este caso me parece que no nos va a ser muy útil, igual es mejor dejerse arrastrar por las circunstancias al fin y al cabo cada cual es él y sus circunstancias. Pero si me dejo llevar es posible que muera cuando yo quiera y no cuando los demás quieran. Porque morir debería de ser un acto voluntario, auténtico, sencillo, un derecho de un vivo que ladra el vaho del cementerio, que responde a su llamada. Morir, no cuando la muerte venga si no cuando la llame. Inesperada muerte yo no te quiero, y así la entiendo. Inerte, inanimada, carente de latidos. Ausente de vida. ¡qué despropósito! Pero en el segundo después se encuentra en un lugar totalmente desconocido, donde habitan los duendes verdes que tienen barba y ojos chispeantes que miran con recelo.
Para que así sea.

II Jornada Literaria - 1 de abril - DECIMOSEXTO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DECIMOSEXTO:  


Cuaderno literario de Pablodepaz
Pablodepaz



Un sentimiento de incertidumbre recorriendo mi espina dorsal, otra vez perdido en un mar bajo un sol. La luz, tan amada en otras ocasiones, tan deseada, ahora se volvía desagradable. Solo quería morirme, morirme o dormir por lo menos cuarenta y nueve horas seguidas. Pero cada vez que cerraba los ojos, solo veía un túnel angustioso. Es lo que tienen los viernes con los colegas, que al día siguiente no eres persona. Pero ¡cómo lo pasamos anoche! Se miró al espejo y vio sus ojos rojos, vidriosos, intentó hablar y su voz sonó ronca y profunda.

—No puedo más, me vuelvo a la cama. Mañana será otro día, supongo.

Y se volvió a dormir, la calidez de las mantas, el rítmico tic tac del reloj de pared, los efectos del vino. Y fue una suerte sí, fue una suerte que volviera a dormirse, porque así yo podía escapar. Eso era lo único que quería: irme.

A cualquier precio. Solo se vive una vez, ¿no?

Por eso solo se puede abandonar, decidir que nada merece la pena... ¿o me equivoco?

Puede ser que yo tenga más valor que un cheque por un euro, pero menos que uno en blanco. Soy un cheque y me cambio, no por dinero sino por favores. Cuando necesito algo, escribo mi valor, y allá voy, al banco de favores, y siempre consigo algo. Si necesito algo más, tengo que esperar al siguiente día para poder cobrarme. Y vuelvo a ver al mismo señor con cara de lunes, con corbata prestada y manos abatidas. Me mira tras su mostrador y me dice que no puede entenderme y que tendré que volver otro día, que el ordenador no funciona. Sin decir nada, me doy media vuelta y le miro con los meores ojos que tengo. Y él cada vez que le miro le dice a la televisión algo sin sentido que no consigo comprender.

Por fin. Llevaba tiempo esperándolo.

26 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - DECIMOQUINTO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DECIMOQUINTO:  

Cuaderno literario de Ignacio

La naturaleza humana



Todos los hombres somos iguales por naturaleza. Bueno, eso es lo que pone en los libros, porque la realidad es otra. Yo ni soy hombre, pero espero llegar a serlo algún día, cuando me toque nacer a la verdadera vida. Mientras tanto, tendré que aguantármelas con esta pinta. Vaya, qué injusticia.

Pensó, luego decidió que no era para tanto, y que mejor sería pensar en otra cosa, nada positiva. En el fondo, le gustaba ser como era.

Mientras reflexionaba sobre estos asuntos, alguien llamó a la puerta.

—¿Se puede? —sonó una voz al otro lado.

—Está abierto —respondió—. Pase, sin compromiso.

—No quisiera molestar, pero tengo un problema y creo que este es el único sitio donde pueden ayudarme.

—Pues se ha equivocado de lugar, aquí no ayudamos a nadie. Aquí nos dedicamos a hacer lo que nos da la gana, lo que verdaderamente nos gusta. Lo que siempre hemos querido hacer: jugar con las mínimas normas. O jugar sin normas. ¡Qué normas! Siempre fue mas divertido inventarlas y cambiarlas a gana y gusto, cuando uno quiera, normas que valgan para todos, eso sí, si no qué sentido tendría, no os preocupéis, yo las pongo, y las redacto. Redacto y enumero una mesa, tres sillas que parecen victorianas, pero sólo lo parecen, una cómoda y una servidora muerta de miedo. También estabas tú, pero las cosas inservibles no cuentan, solos tú y yo ante una realidad hostil, mirando el microondas como si fuera a llegar a alguna parte. 1, 2, 3, minutos... y suena la campana, pero no tenemos nada que decirnos.

Siempre me achacaba que no tenía temor, ni agallas para contarlo. Puede que por eso nunca llegase a ningún sitio.
 

24 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - DECIMOCUARTO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DECIMOCUARTO:  

Cuaderno literario de Irene
El marfil de la sabiduría

El cazador, entre los arbustos, esperaba a su presa. De repente, el gran elefante, que tanto esperaba, apareció. Ya eres mío. Un disparo certero, y tu marfil valdrá miles mañana. El gran paquidermo y su pequeño amigo, el mandril, decidieron emprender la peregriación y buscar solos, sin ayuda de nadie. ¿Para qué quiero la ayuda de nadie? La gente, por naturaleza es tonta (o algo peor). Mejor actuar solo. La soledad es un valor que solo saben aprovechar los que no esperan nada. Yo soy feliz así. Y a quien no le guste que no mire ¿qué me importa? Al menos tengo tiempo. Y es mucho, mucha riqueza. Ellos tienen dinero, yo tiempo, ellos envidia, yo tiempo, ellos inquietud, yo tiempo. Tiempo al tiempo.
Pero los relojes tienden a esconderse detrás de sus manecillas y sus péndulos, qué descarados, pero yo voy a ir detrás de ellos, esa hora no la puedo perder, la voy a cazar. Y ella me pone la cara de la madre de Bambi, da pena, mucha pena, y es cuando me doy cuenta de que una lágrima rueda por mi mejilla, la puedo sentir rozando mis labios, salada, desapareciendo según rueda por mi rostro como ruedan las ruedas, ruedas que aprietan pero dejan huella. Ruedas que han rodado por tantos y tantos caminos y nunca se cansan de rodar, porque en cada camino encuentran algo, algo distinto, que les hacen seguir.
Siguió con sus filosofías de barra de bar aleccionando a los parroquianos durante muchos años. No le faltaron discípulos e incluso tuvo algún que otro encuentro amoroso con jóvenes que se acercaban a escuchar sus diatribas. Sin embargo todos sabemos que Sócrates murió por motivos más profundos. Su condena no fue solo por cuestiones nimias como la de “alterar el orden”. Su condena venía impuesta por un crimen aún mayor: no amarse a sí mismo. Decidió colgarse del techo. Y así se acabó todo lo bueno y todo lo malo. Una verdadera lástima.

20 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - DECIMOTERCER RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DECIMOTERCERO:  


Cuaderno literario de Héctor
 El ritmo del zapato

Los zapatos llevan pies dentro, y nunca al revés. Estas cosas son así. Si los pies llevasen zapatos dentro ¡qué problema, señor! Sus dedos serían los cordones.
Los zapatos sin cordones mejor, entonces, claro. Algunos... y luego casi todos; me paro y me aburro, y ellos se aburren de sostenerme. Pero no da igual, están ahí que es lo que importa, junto a mí, a mi lado sonriendo. Los miro como si fueran mis hijos pero no aprenden a hablar estos geranios por mucho que yo les doy conversación, que aprendo idiomas de flores sí, quizá es necesario. Las flores tienen un lenguaje distinto, espera que solo aquel que lo escucha, puede entenderlo. Y cuando estés allí, silencio, ya lo has entendido.
No, es falso, no entendí nada. Soy incapaz de entender un pensamiento sencillo. Tampoco es que los complejos se me den mejor. En realidad apenas sí comprendo las más simples intuiciones. Yo soy más analítico, ya sabes, juicios de lógica, axiomas de la ciencia. Lo de la ciencia y la metafísica es bueno para los calvos, no para mí. Así no se liga, tío. Tú, ¿cuanto hace que no te comes una rosca?
    —Pues no tanto, no te creas. Yo tengo mucho éxito con las féminas, pese a lo que pueda parecer.
    —Ya, ya, seguro, de ilusión también se vive, hombre.
    —La ilusión es la base de la vida, pero no en este caso.
    —¿Qué no? Verás como al final solo la ilusión de vivir te hará sentirte vivo, pues de otra forma, ¿cómo sabrás que es verdad?
    —¿Verdad? Hace mucho tiempo que la vida era sueño, solo eso, una especie de sueño dentro del sueño.
    Un sueño mientras juego con mis dedos, los cordones de mis zapatos.

18 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - DUODÉCIMO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DUODÉCIIMO:  

Cuaderno literario de Laura
Riqueza

¿Qué es un hombre rico? Aquel que tiene lo que desea. Riqueza es aquello que nos aporta felicidad. Felicidad, Feli, era el nombre de mi primera novia, una frutera que vivía con su madre en una casita de cal destartalada, pero muy recogida, lo que le daba un aire de familiaridad que me recordaba las noches de verano en el pueblo, cuando la gente salía a tomar cervezas de medianoche a la luz de la luna. Menos yo, que no podía porque el médico me había mandado guardar reposo y tomar antibióticos. ¡Vaya un veranito! En la cama con cuarenta y treinta y nueve de fiebre. Y ningún médico en las inmediaciones para curarme de este ataque de malaria. Es que eso te pasa por beber cualquier cosa, sin hervirla primero, mira que te lo hemos dicho, no lo hagas, no lo hagas..., y tú dale que dale, sin cabeza vas y lo haces. Y ahora, ¿qué hacemos? No podemos volver atrás ni seguir hacia delante, mejor o peor, ¿Quién puede saberlo? En cualquier caso, mejor así, que cada uno asuma su responsabilidad, con o sin justicia, con o sin razón. ¡Y a la mierda la ética! ¡A la mierda elegir entre una palabra u otra! ¡A la mierda! Fernán Gómez dixit. Porque la mierda tiene muchos colores. Conocí a un tipo que cagó azul y de olores ya no te cuento..., porque el paquete era azul cián, bastante llamativo, pero el olor, era incomprensible, inaudito para ese color. Porque todos saben que el azul huele a mar, a cielo, a domingo soleado, pero aquel azul era distinto, no era como los demás, era una mezcla de verde, ese verde que huele a hierba, ese azul que sale en los cuadros de Paul Klee, ese azul que no se borrará de mis ojos porque es parte de mi alma y me aporta esa calma que a veces pierdo.
 

16 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - UNDÉCIMO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el UNDÉCIIMO: 


Cuaderno literario de Concha
La pluralidad de las decisiones

Cada mañana C. salía temprano a pasear. Solía hacerlo a primera hora de la mañana, por eso de salir con la luz del amanecer. Se topó con una mujer rubia que lloraba desconsoladamente. Otra vez la loca del tercero. Es que esto es un sinvivir... Ojalá me cambie ya de barrio, pensó. Pero lo cierto es que esto no era en realidad lo que deseaba. Su barrio, en el fondo, era su hogar y no quería abandonarlo. Abrió la nevera y sacó un refresco de limón.
—Oh, limón, me encanta. Podría pasarme la vida bebiendo refresco de limón.
—Mejor de manzana. —Sonó una voz al final del pasillo.
—¿Manzana?; ¡nunca! Nada bueno trae la manzana...
—Lo que sea con tal de acabar con esta incertidumbre, eso sí, no pienso beber, solo lo pido por cortesía.
—No importa, es suficiente con eso.
—Pues vale, dijo, y puso cara de poker, pero entonces se acordó de que nunca había sido un buen jugador de poker... vale, ¿y ahora qué? He perdido todo lo que había ganado a lo largo de la noche, y es lo normal, en la noche tiende a perderse todo, incluso la dignidad, detrás del culo del vaso, hasta las llaves del coche y los cordones de los zapatos, todo lo perdí, bueno, no pasa nada, volveré... y cuando vuelva, quiero que me cuentes quién fui, si fui una insolente con coletas o una lolita entumecida. Me recuerdo pausada, pero defíneme tú, me lo debes, te lo debes, nos lo debes. ¡¡¡Defíneme!!! hazme encontrarme en ti, como tú te encuentras en mí, somos uno en dos partes. Somos una parte que se parte. De todas maneras aunque no encuentres tu segunda parte no puedes parar. Ya decía Platón que nacemos unidos y algo nos separó haciéndonos buscar la otra parte, sin saber el lugar. Pero sí el tiempo. Categorías kantianas, soporte del mundo. Y el maldito imperativo categórico pendiendo sobre mi cabeza de joven doctorando. ¡Se acabó la ley universal y el cielo estrellado sobre mí! ¡Me hago marxista!

II Jornada Literaria - 1 de abril - DÉCIMO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el DÉCIMO:


Cuaderno literario de Francisco
La informalidad puede ser divertida

Me invitaron a aquella exquisita y aristocrática reunión un día que no tenía tiempo ni para limpiarme los zapatos. Los cordones iban lustrusos, bien anudados, como las corbatas atadas al cuello. Qué odiosas, son insoportables, zapatos con cordones y corbatas feas y de mal gusto, mejor... el gato ciego no tiene por qué verlas solo oír el rumor y el sonido de los zapatos. El cuarenta y dos me viene grande, siempre me rozó el cuarenta y uno. Descalzarme no es una opción es una suerte de purgatorio, pues los zapatos son como una cárcel del alma de donde no puede salir ni expandirse mi miseria miserable. Pero aprendiendo rápido he decidido cartografiar estancias, voy a hacer un resumen para que se entienda: no tengo ganas de razonar. Esta cárcel es mi cárcel de la que no puedo escapar. No puedo dejar de escribir solo con letras de canciones. Los ríos de tinta a lo largo de la historia no podrían describir ni el menor instante. El tiempo no se deja dominar por la palabr. El tiempo vuela libre y no regresa nunca al ayer añorado. El presente es lo que importa. Carpe diem y todo eso. Pero no es tan fácil como dicen por ahí. Para disfrutar del presente, el presente tiene que ofrecerte algo de lo que disfrutar, si no es imposible. Con este pensamiento deseo pasar las hojas, mientras el Sol sigue su arco celestial. Si había dios, ese tipo hacía tiempo que se había desentendido de su creación, mejor que nunca hubiera.... dios había muerto. La informalidad había triunfado.

12 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - NOVENO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el NOVENO: 


Cuaderno literario de Juanjo
Arte

Lo busco, de verdad que lo busco, pero está tan lejos... ¿cómo alcanzarlo? A veces pienso que sería mejor olvidarse de todo y empezar de nuevo, pero ¿quién es capaz de algo así? Todos los días lo intento y todos los días choco con la misma realidad. No puedo. Lo lamento. He intentado ser bueno pero no tiene sentido. He de hacerlo ahora. Ahora es lo único que existe. El arte es ahora mismo... o no ofensa, no pasado, no futuro. El arte es instante vestido de presente, y con abrigo de vivo, con carne caliente, con sabor al «ahora». El arte no tiene otro momento. Maldito reloj del arte. Me apetece escoger una hora, y no perderla, ella me espera o eso espero yo. Una hora donde no habrá más que tiempo por gastar, por disfrutar, por aprovechar hasta el máximo, hasta que le corten la cabeza a la reina de corazones que sale en el cuento de Alicia. Lo mejor, el Sombrerero loco, ¡qué gran loco cuerdo! Ojalá hubiera muchos como él.
Rafael, Manuel, Natanael, Samuel, Escapel, Ismael. ¡Oh, ella! Se me seguía resistiendo. Igual de hierática que el primer día. Ni una oportunidad. Ni un atisbo de poder hacerla mía. Ella era mi obsesión sin esperanza. Cada noche que pasaba en vela pensando en ella era como un castigo. Quería apartarla de mi cabeza, pero su imagen, su cuerpo, sus pechos venían a mi mente sin que pudiera sacarlos de mi pensamiento. Resolví buscarla primero por las calles, luego por mi sueño. Por supuesto, me esforcé mucho por llegar hasta aquí, y no espero que ceda terreno tan fácilmente. Al fin y al cabo, el Destino de cada uno ya está definido. Desde el principio.

05 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - OCTAVO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el OCTAVO: 

Cuaderno literario de María
Conato de alegría

Parecía amagar una sonrisa, una zancada hacia algún lugar cómodo; casi como llegar a casa, pero eso desapareció en un segundo, seguidamente se puso seria y a correr entre la gente. Decidió no contar los pasos, pero sí alejarse rápido de aquella multitud. Aquella multitud le aturdía, y necesitaba un momento para sí mismo, en el que no tuviera que dar explicaciones, solo él. Solo con sus revistas. Su padre era un asiduo lector de LIB y PENTHOUSE. Esa colección, aún incompleta le había caído en herencia. Aunque parezca extraño las chicas desnudas de las revistas le recordaban mejores momentos de su infancia en compañía de su padre. Esas chicas le traían el aroma de un padre que, si bien no fue un buen hombre, tampoco podía decirse con rigor que fue malvado. Su padre nunca fue violento. Su padre no, pero ¡su abuelo! Metía unas hostias de dejarte tres días descolocado y sin ver todavía una salida a este callejón en que me encontraba. Total, ¿para qué? Si ella ya se había marchado, no me quedaba más remedio. Así que se dio la vuelta y se puso en camino hacia su casa. Por fin llegaré a casa. Llevo esperando este momento todo el día. Como en casa en ningún sitio. Y por fin, tras muchas horas, llegó a casa. Tanto caminar y estaba otra vez como al principio, algo había que hacer, pero... ¿qué? Me dije: «piensa». Pero mi cabeza estaba bloqueada. No conseguía pensar en nada. Entonces recurrí a mi instinto. Nunca me ha fallado. Pero en esta ocasión no conseguía nada. Solo un blanco en mi mente. No venía ni una palabra, excepto la palabra fin. Terminar o... continuar. La laguna en mi mente, the end, y luego, ¿qué? Luego nada, como siempre, un café, cuatro de azúcar y la sensación del trabajo hecho.

03 mayo 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - SÉPTIMO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el SÉPTIMO:



Cuaderno literario de Olga
Al principio fue la síntesis


La síntesis del comienzo creó un desarrollo oscuro del argumento. Podían llegar contradiciones por cualquier lado. Pero un argumento es como un barco pirata, bien pertrechado de cañones, veinte por banda y nosotros sin vela y sin poder movernos, y ahora, ¿qué hacemos? A lo mejor podemos disparar los cañones y... quizá remotamente, alguien lo oirá. Podemos atragantarnos tratando de hacer que la traquea trague todo el malestar. Puede que se oiga, pero será visible desde fuera, eso seguro pues la explosión hará alterar la paz de todos y se darían cuenta entonces de lo sucedido... de la realidad de los hechos, y todos cambiarán, se despertarán de sus sueños... y creerán que están soñando. Porque es imposible algo tan bello. La vi y pensé que por fin había encontrado la últma morada, el lugar que llevaba persiguiendo toda la vida y que sin embargo, ya estaba alquilada. Tendría que buscar un nuevo agente inmobiliario. La casa que me había propuesto para pasar unos días en la playa era espantosa. ¡A quién se le ocurre! A mí, un alto ejecutivo de Telefónica ponerme en segunda línea de playa. ¡Una vergüenza! Tenía al menos sesenta llamadas perdidas y no tenía saldo. Al final, iba a tener que quedarme aquí quince días, muerto de asco. Bueno, quince días como mínimo. Porque en una isla desierta uno no sabe cuánto tiempo va a pasar. Lo importante es la compañía. La compañía marca tus relaciones, y las relaciones te marcan a ti. ¿Con quién irías a una isla desierta?

Pero... pero nada.

Ninguna síntesis.

Nada.


28 abril 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - SEXTO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el SEXTO:


Cuaderno literario de Elfo
Rito de sangre


Necesidad de tu líquido vital. Liberarlo de su estrecho laberinto de venas y arterias para liberarlo... dejad que salga de su cárcel para encontrar su verdadero camino. Dejad que se pierda en las encrucijadas futuras. Permitid que en los cruces de caminos se detenga a hablar con las piedras. Es lo que toca a los héroes, vivir del cuento, de su vida, venderse como ídolos. Os darán razones para que los admiréis, porque ellos, saben hablar, convencer, asi que desde ahora son héroes hasta que las mismas piedras se lo crean, una piedras que llegaron antes que tú, antes que nadie. Que tuvieron que inventarse a sí misma, como si el barro sirviera para algo más que para ensuciar lo zapatos. Rocas autosuficientes pero ausentes de corazón, sin alma, pero con un destino, una finalidad, unidas todas ellas lograrán combatir contra el monstruo en zapatillas, y le vencerán. El monstruo solo está en tu mente y desaparecerá. Eso es lo que le dijo cuando tuvo que explicar por qué los niños no nacían ya adultos como Atenea de la cabeza de Zeus. La infancia es en sí aburrida. No hay gran sentido en ser pequeño y luego grande. Sería más coherente empezar por el final, y de ahí llegar al principio. Así sería posible enlazar una historia coherente. No como esas nuevas formas de literatura psicológica, ¡inventos del capitalismo! Deforestación de la tierra y luego le tocará a la Luna y a Júpiter. O vete a saber qué más. ¿Es que no tenemos límite? A veces me miro al espejo y no comprendo cómo he llegado a este estado. ¿Qué ha sido de mis ilusiones y mis ideales?¿Dónde ha quedado mi vida? Todo por culpa de aquel estúpido rito.

II Jornada Literaria - 1 de abril - QUINTO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el QUINTO:


Cuaderno literario de Juan
Gente de poca fe


Durante mucho tiempo todas las personas que pasaron por allí se hicieron la misma pregunta, pero nadie se atrevía a responderla. Solo decían: «Ya sabes, es cuestión de fe». Y ya sabes que la fe mueve montañas. Las montañas siempre son un problema. Primero por su altura, y segundo por sus picos. Te pinchan en lo alto. Pero tienen nieve para curarte la inflamación. Frío, frío. Así que si te das prisa y subes muy alto, todavía podrás acumular todas estas experiencias y luego, cuando desciendas no ser diferente al resto. Eso sí, puedes elegir la altura del monte y su ubicación. Y si tienes suerte también subir...
Subes, bajas, subes, bajas, a veces, solo a veces, en vez de bajar caes y luego ruedas... y es entonces cuándo te das cuenta de que todo era un sueño que se soñaba y mientras tanto soñaba ser el sueño. Pero el sueño es efímero y su felicidad dura poco. Era así que la vida que él veía anhelaba siempre los extremos confines de un pensamiento burgués. La vida cómoda con las preocupaciones normales propias de un neoliberal de clase media con una conciencia del ser humano de alguien que se considera de izquierdas, y al tiempo sea capaz de justificar un asesinato en masa. Es sabido que el genocidio es lo único que se puede condenar de forma universal. Nadie comprende el crimen a gran escala. Nadie que tenga un poco de sentido de la ética puede permitirse no aprovechar una ocasión como esta. Sin embargo, todo puede cambiar en un segundo. Y así, sin pensarlo demasiado, es la única cosa de la que puedes estar seguro en esta vida.

14 abril 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - CUARTO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el CUARTO:

 Cuaderno literario de J.
 Cómo conseguir vitalidad 
cuando se te acaba la vida


¿Harto de sacar al perro, del curro, del metro? La clave son las nueva vitaminas «vitanil». Ahí está la solución. Tu perro te lo agradecerá. Esto decía la tele cuando llegó el mayordomo para servir la cena. ¿Tomará vino el señor? No gracias, nunca bebo. Prefiero mantenerme sereno, para alguien como yo el alcohol es un problema. ¡Bueno!, según se mire. No quisiera que se malinterpretasen mis palabras. No es que esté en contra de las bebidas alcohólicas, de hecho, me considero un militante del alcohol. Pero siempre hay un pero, el alcohol no debería estar al alcance de todos. Sería mejor que hiciese falta un «carnet de bebedor», vamos, ¡qué no todo vale! Yo tenía un carnet de bebedor que me encontré en un bar, un bar cualquiera, un bar que se llama tasca y es un carné mágico, lo presento al señor de bar y ya soy un parroquiano más. Bebo hasta empaparme lo de dentro del cuerpo, con las sed del abstinente, bebo como si lo hiciera por primera y última vez, saboreándolo y pienso que de tanto beber a lo peor me espera una involución hacia los anfibios superiores y poco a poco terminan liándome como una naranja. Esta se exprime como mi cabeza que no puede escribir más, porque de tanta libreta mi lápiz sa va a gastar, pero es divertido y me lo paso muy bien con mis amigos del módulo de la cárcel. En el módulo D nos hemos convertido en una piña. El odio común a un enemigo externo, los guardianes del turno de día, han ido eliminando las tensiones carcelarias entre presos mediante asesinatos selectivos y metódicos. Cada noche tres o cuatro presos eran sacados de sus celdas y llevados a la playa de paseo. Tal vez acabemos un día sabiendo de esta.

Cuadernos literarios de los participantes

12 abril 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - TERCER RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el TERCERO:
  


Cuaderno literario de Mahop Ma Mahop
Pasión por la vida


Cogió la fruta que colgaba del árbol de la vida y la llevó a su boca. Al final, no era para tanto. Se esperó un rato a ver si notaba algún cambio, pero nada. Adán, decepcionado, bajó la cabeza.
―Creo que no ha valido la pena.
―Siempre vale la pena, de otro modo, nada tendría sentido.
―¿Qué me dices, es eso siquiera posible?
―En este mundo todo es posible, ¿es que no te has dado cuenta?
―¡Eso es mentira!
―Sí, es mentira, pero... todo es mentira, en relidad, todo es una gran mentira. Pero nos gusta creer que no es así. Imagino que para tener alguna referencia, algo en lo que creer, algo que te haga sentir, algo que te haga pensar que merece la pena estar vivo. Algo que... quién sabe qué algo te hará sentir que tú eres tú y no otro, un otro que si no fuera yo lo echaría a perder todo, porque si no a dónde irán mis experiencias, yo tengo que ser yo... aunque a veces me muera por ser tú, por ser él o ella, a veces me recreo en ser nosotros y me sobran ellos porque en la nada y en el todo me encuetro, encuentro la esencia de mi alma, de mi ser, de mi yo, de mi todo yo, y eso también hace que encuentre la esencia del otro, porque yo soy el otro, porque yo soy el otro y el otro soy yo, todos somos uno, una unidad que a la vez se derrama y se vence, se disuelve y se resume. El otro me tiene en su infierno esperando por el cielo. El otro me hace yo, yo, él y así seguiremos porque cielo e infierno no se pueden juntar. ♫ Más tu palabra no pasará, no, no, no pasará, ♪ no, no, no, no, no, no pasará. Cielo y tierra pasará más tu palabra no pasará ♫. Pero pasó. Pasó como los fascistas en Madrid. Pasó como una moda de otoño. Pasó como la época en la que solía viajar con mi familia. El tren llegaba con retraso y me sentía impaciente de ver por fin el mar del sur. Me agaché para atarme las cuerdas de los zapatos y me encontré justo cerca del pie izquierdo una estrella recién nacida.
 

07 abril 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - SEGUNDO RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el segundo:


Cuaderno literario de Carolina
El color del arco iris 

Un día lluvioso, entre la multitud de la manifestación, visualicé un cartel que me llamó la atención. Sentía que era alguien conocido que anunciaba... Como si hubiéramos estado juntos en otro momento, en otro lugar... ¿Almas gemelas? A veces sientes que conoces y nunca has visto. A veces tienes la sensación de conocer a alguien que, evidentemente no conoces. Creas extraños malentendidos de una perspectiva multidimensional. Los rescoldos de las hogueras de la razón se apagan ante la experiencia del otro. No hay conocimiento menos inmediato ni más fugaz. Conocer a otra persona es casi imposible. Nunca se tiene la menor evidencia en la que sustentar un juicio seguro. Esto le dijo el juez al acusado: ¿reconoce usted su crimen?¿Qué le puede uno contestar a esta pregunta? Digas lo que digas estás vendido.
―No, señor juez, yo no lo hice. ¡No soy un monstruo, no soy un monstruo!
El juez movió los hilos necesarios para resolver la situación. Aunque dadas las circunstancias de poco más que de paños calientes podíamos hablar. En el mejor de los casos todo se estaba desmoronando. Aquello parecía el fin del mundo, el apocalipsis. Solo aquellos que tuvimos la desgracia de vivir aquella desventura nos damos cuenta del fracaso. «Se acabó», pensaban muchos. Se acabó pensó cada uno. Finito, basta, como dicen los italianos. Bing-bang, bang, Bom. Explosión. Gases liberados, ¡se acabó!, gritaron. Y adiós. Se acabó, todo fue de color azul, bonito color. Y primero pongo punto y coma, y final.

05 abril 2011

II Jornada Literaria - 1 de abril - PRIMER RELATO

El ejercicio de improvisación literario titulado "PRODUCCIÓN EN CADENA" consistió en crear 18 textos colectivos. Cada participante disponía de dos minutos para continuar el relato. Disfrutad de estos cadáveres exquisitos, de los cuales aquí colgamos el primero:

Cuaderno literario de Andrea 
Comunidad

Todos te pertenecen, pobres, ricos, malos, buenos y gatos. Gatos que viven cerca de tus costas, conviven y se cuelan en tu casa por la terreza. Uno de esos gatos, lo recuerdo, no tenía ojos. Parecía yo de joven, cuando todavía tenía instinto de caza y olfato felino. Recuerdos de un tiempo pasado que desapareció, ahora estaba frente al espejo y veía la realidad, un yo con los sentidos más atrofiados y la experiencia de haber parido una idea como un hijo que pesara siete kilos, con esfuerzo. Se remangó la camisa y preguntó: no puede ser, ¿siete kilos? Es mío sin serlo, no lo puedo entender, pero al final no puedo renunciar, es mío.
Entré en el baño de su casa y descubrí al mirarme en el espejo que aquello no era mío. Debía de haber un error. Lo había. El espejo me devolvió un objeto, una perspectiva desconocida para mí. No había duda, yo no era un bombero. Ni torero tampoco. Solo era un simple charcutero que vendía sus chorizos y morcillas al mejor precio. Al mejor precio que tardaba en llegar. Las patatas están por las nubes. Qué desdicha la mía, con lo que a mí me gusta la tortilla de patatas y no la voy a poder hacer hoy. Así que el pobre decidió visitar a su hermana. La imitación, al fin y al cabo, produce placer, ya lo decían los clásicos. Y así, imitando, en el fondo creamos algo nuevo, pues solo lo viejo puede ser nuevo. Para construir, primero hay que destruir. Eso dijeron. Y rompieron todos los moldes. Y rompieron las aceras, con su fuerte paso, con su pisar duro, y dejándose los cordones por el camino.

En proceso de creación del texto

18 marzo 2011

II Jornada Literaria

El próximo día 1 de abril a las 20.00 (C/ Prim 15, Madrid) tendrá lugar el encuentro poético protagonizado por Mahop Ma Mahop, poeta camerunés. 

Olga Goded y Jordane Sauvaire recitarán a dos voces (español, francés) algunos de los versos del poemario "Monólogo de Adán". Tras la lectura de poemas ofreceremos un vino y charlaremos con el autor. 

Cerraremos el acto con una actividad de improvisación literaria.

01 marzo 2011

UN CADÁVER EXQUISITO SOBRE ZOMBIS. Continúa la historia...

El viejo Coleman llevaba mucho tiempo inmóvil en su mecedora... Su sombrero de paja le tapaba parte de la cara, y la brizna de hierba que solía mascar se había caído de su boca abierta. Una mosca verdosa volaba a su alrededor, se posaba en su frente, atusaba sus alas, emprendía el vuelo de nuevo brevemente y volvía a posarse cerca de la comisura de sus labios.De repente, una vieja camioneta destartalada se acercó por el camino que llevaba al porche, rompiendo así el espeso silencio de aquella tarde estival. Se detuvo junto al porche donde seguía inmóvil el anciano. Un pequeño felino saltó del remolque, parecía hambriento. Sus ojos se clavaron en el viejo Coleman... Se acercó con cautela, olisqueando la densa atmósfera que rodeaba la figura. Su instinto le indicaba que en cualquier momento podría suceder algo, algo inesperado, algo funesto... La puerta de la camioneta se abrió, y de ella salió Jack, un muchacho rubicundo y pecoso, hijo de la hermana de Coleman. El joven apartó al gato con el pie —"No le despiertes", dijo; "ve atrás a cazar ratones, que es lo tuyo"—, y cruzó el porche tratando de no hacer ruido.
—¿Dónde crees que vas muchacho?
—Lo siento tío, pensé que estabas dormido y no he querido despertarte.
—Para eso tenías que haber tomado ejemplo de Longui. Como felino no tendrías ninguna oportunidad de supervivencia si hicieras tanto ruido
—Bah, ya estamos. Ahora no tengo tiempo para eso.
cuando Debbie regreso del trabajo, la calle estaba tranquila y el tiempo, como siempre en Nueva Inglaterra era lluvioso, pero sin embargo la puerta estaba abierta
Se asustó al encontarse tirado en el suelo del salón un montón de cristales rotos. Era una tarde extraña, durante el trayecto en coche no vio a nadie y la radio no sintonizaba ninguna emisora, no habia ningun ruido molesto en el vecindario, y una agradable pero inquietante sensacion de soledad le invadio.
Coleman tampoco había visto a nadie en todo el día. Aunque eso no era raro, porque pocos se acercaban en aquellos tiempos hasta las casas viejas de las afueras. Muy pocos cruzaban ya aquella carretera que sólo conducía al cementerio y a la ciénaga, sobre todo desde que las autoridades inauguraron la autopista, al otro lado del pueblo.
Pero si nadie había pasado por su porche, ¿cómo se había roto el cristal de la ventana del salón? Coleman no recordaba haber oído ruidos sospechosos durante la noche —a pesar de que afirmaba tener mejor oído que un coyote—. Pero no se preocupó tanto como Debbie. "Habrá sido un golpe de viento", decía con la mayor de las calmas, a pesar de que afuera no se movía ni una brizna de hierba.
Su hermana y su sobrino no dijeron nada, pero ambos sospechaban que la ventana la habría roto el mismo viejo, quizá al trastabillarse por efecto del bourbon y de la edad. En efecto, no era raro que el viejo Coleman se pasase con la bebida últimamente. Sobre todo desde la muerte de su mujer.
En todo el contorno muchos murmuraban por las raras costumbres de los Coleman. Pocos entendieron que Debbie no le hubiera quitado de la cabeza a su viejo hermano la idea de enterrar a su mujer en el jardín —algo extraño en la zona, donde no había esa costumbre, y más viviendo tan cerca del cementerio—. Tampoco entendían que el anciano ya no visitase la iglesia. Ni que fuera a todas partes llevando consigo su escopeta, como si hubiese algo desconocido de lo que pensase que tenía que protegerse.
—La llevo para no necesitarla —solía decir socarronamente. Pero su sonrisa producía una impresión de trastorno que no facilitaba mucho el trato con sus vecinos.
Así, poco a poco, la casa del viejo Coleman se había quedado aislada del pueblo. Y aquella tarde sólo parecía una especialmente solitaria, que a penas sí llamaba la atención de Jack o de su madre. Acudían los dos con frecuencia a la casa, aunque no vivían allí. Cuidaban de su tío con cariño y con gusto, aunque los dos evitaban pasar por el lúgubre túmulo de la parte trasera del jardín.